¿Crisis o berrinche? Qué hacer, paso a paso
Una crisis ocurre cuando el cuerpo y el cerebro de su hijo o hija reciben más de lo que pueden manejar, y todo se vuelve demasiado. No es una forma de conseguir algo. Un berrinche es diferente: busca conseguir algo, y por lo general se calma cuando su hijo lo consigue o cuando nadie lo está mirando. Distinguirlos ayuda, porque cada uno necesita una respuesta distinta. Durante una crisis, su tarea es la seguridad y la calma. Enseñar viene después.
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¿En qué se diferencia una crisis de un berrinche?
- Un berrinche tiene un objetivo: un juguete, su atención o no tener que dejar un juego. Un niño con un berrinche a menudo mira para ver si usted lo está observando, y se calma cuando consigue lo que quería.
- Una crisis viene de una sobrecarga: demasiado ruido, luz, exigencias o cambios. Su hijo no la elige y no puede simplemente parar, aunque usted quite lo que parecía causarla.
- Las dos pueden verse iguales: llanto, gritos, tirarse al piso. Fíjese en lo que pasó justo antes. Eso le dice más que lo que pasa en ese momento.
Lo que suele provocar una crisis
- Demasiado para los sentidos: luces fuertes, una tienda ruidosa, una etiqueta que pica, un cuarto lleno de gente.
- Los cambios: un cambio de planes de repente, tener que dejar una actividad favorita, pasar de un lugar tranquilo a uno ruidoso.
- No poder decirlo: un niño que todavía no puede decirle que tiene hambre, que le duele algo, que tiene mucho calor o que ya terminó puede mostrárselo de otra forma.
- Un día largo: el estrés se acumula. Algo pequeño a las 4 de la tarde puede venir después de una mañana difícil. Ese algo pequeño muchas veces no es toda la razón.
Durante una crisis
- Haga que el lugar sea seguro. Aleje las cosas filosas o pesadas. Mantenga a su hijo lejos de escaleras, calles o vidrios, si puede moverlo de forma segura y con calma.
- Haga menos. Use muy pocas palabras y una voz baja y tranquila. Baje la luz y el ruido si puede.
- No enseñe ni discuta ahora. Un niño en sobrecarga no puede aprender una lección en ese momento. Razonar con él suele hacer que dure más.
- Quédese cerca de su hijo, pero dele espacio. Su hijo sabe que usted está ahí. Algunos niños quieren un abrazo; muchos no quieren que los toquen. Haga lo que le haya ayudado antes.
- Deje que pase. Su única meta es que todos estén a salvo.
Cuando ya pasó
- Dele tiempo para recuperarse. Una crisis agota. Muchos niños se sienten cansados o avergonzados después.
- Sin castigo y sin sermón. Una crisis no es mala conducta. Castigarla le enseña a su hijo que sentirse abrumado lleva a un castigo.
- Ofrézcale consuelo: silencio, un objeto favorito, agua, o simplemente sentarse cerca.
- Hable después, solo si hace falta. Cuando su hijo esté completamente tranquilo, puede hablar con suavidad y en pocas palabras sobre lo que pasó.
- Planee después. Haga planes para evitar la próxima crisis más tarde, cuando todos estén tranquilos, no en los minutos justo después.
Anote lo que pasa
Cada vez, escriba una nota corta en tres partes:
- Antes: lo que pasaba justo antes (hora, lugar, qué cambió).
- Lo que pasó: lo que hizo su hijo, y cuánto tiempo duró.
- Después: lo que pasó luego, incluido lo que hizo usted.
Después de un par de semanas, estas notas suelen mostrar un patrón que no se ve día a día. Llévelas al médico o al terapeuta de su hijo.
Cuándo buscar más ayuda
Hable pronto con el médico, el terapeuta o el analista de conducta de su hijo si:
- su hijo se hace daño a sí mismo o a otra persona,
- las crisis pasan más seguido o son más fuertes,
- o algo le preocupa y no sabe por qué.
No tiene que esperar a que la situación sea grave para pedir ayuda. En una emergencia, llame al número de emergencias de su zona.
Ayuda para los próximos días
- Gratis: el plan de 4 semanas para casa tiene una semana sobre los momentos difíciles y otra sobre cómo hacer que el día sea predecible, con horarios con imágenes y avisos antes de los cambios.
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- Paso a paso: cómo usar cuentos cortos con imágenes (historias sociales) en casa.
Esta página es información general, no es un consejo médico. Hable con el médico de su hijo sobre su caso.
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