¿Cómo puedo ayudar a mi hijo autista a hacer amigos?
Empiece por los intereses en común, no por una charla forzada: un niño al que le encantan los trenes, los dinosaurios o un videojuego en particular muchas veces conecta más rápido con otro niño al que le encanta lo mismo. Algunos niños autistas quieren un grupo grande de amigos y otros quieren un solo amigo constante. Las dos cosas son una vida social plena y real, no una versión más pequeña de otra. Su tarea es abrir puertas: actividades pensadas alrededor de lo que le encanta a su hijo o hija, visitas de juego cortas con un plan claro, y práctica en casa. Después, dé un paso atrás y deje que su hijo o hija decida cuánta amistad quiere.
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¿Por qué la amistad se ve diferente para mi hijo autista?
Los niños autistas hacen amigos y los disfrutan, pero no siempre de la misma manera que otros niños:
- Algunos prefieren jugar uno al lado del otro, cerca de un amigo pero cada quien en lo suyo, en vez de conversar de ida y vuelta. Eso también es conexión.
- Algunos quieren un amigo cercano por años en vez de un grupo que cambia.
- Algunos de verdad prefieren pasar más tiempo a solas y tener poco contacto social. Esa preferencia merece respeto, no corrección.
Trate de no comparar la vida social de su hijo o hija con una lista de invitaciones a fiestas y chats de grupo. La pregunta que conviene hacerse es si su hijo o hija tiene al menos una relación que se siente bien para él o ella, no si parece popular. Fíjese en lo que ilumina a su hijo o hija: un chiste compartido, un mensaje que le contestan, un niño que recuerda su interés. Esas son las señales reales de que una amistad está echando raíces, aunque se vea más tranquila de lo que usted esperaba.
¿Cómo ayudo a mi hijo o hija a encontrar amigos que compartan sus intereses?
Un interés en común les da a dos niños algo que hacer juntos, y eso quita la presión de la charla sin tema fijo, que a muchos niños autistas les resulta cansada o confusa.
- Busque un club, una clase o un grupo hecho alrededor de lo que su hijo o hija ya ama: un club de ajedrez, un equipo de robótica, una clase de dibujo, un grupo de bloques de construcción, un encuentro para un interés especial, o un equipo deportivo adaptado. La actividad le da a su hijo o hija una razón natural para hablar con otro niño, y lleva la conversación cuando es difícil encontrar las palabras.
- Pregúntele a su hijo o hija qué intereses le gustaría compartir con alguien más, porque no toda pasión privada necesita público.
- Las bibliotecas, los centros comunitarios y los clubes de la escuela suelen ser lugares gratuitos o de bajo costo para empezar.
- Mejor si es pequeño: un grupo chico, o incluso otro niño con el mismo interés, es mejor que una actividad grande y ruidosa que su hijo o hija tiene que aguantar para llegar a la parte buena.
¿Cómo es una buena visita de juego para mi hijo o hija?
Corta y planeada es mejor que larga y sin rumbo.
- Planee de 30 a 60 minutos con una actividad clara ya elegida, en vez de dejar a dos niños solos esperando que pase algo.
- Elija algo que su hijo o hija haga con confianza, diga a los dos niños más o menos qué va a pasar y cuándo termina la visita, y tenga listo un lugar tranquilo por si alguno de los dos necesita un descanso.
- Practiquen las partes en casa primero: cómo invitar a alguien a jugar, cómo esperar su turno, qué decir si hay que cambiar el juego, y cómo darse cuenta de que un amigo se ve molesto. Pueden ensayarlas con un guion sencillo o actuarlas juntos.
- Termine la visita mientras todo va bien, en vez de seguir hasta que alguien tenga una crisis. Una visita que termina bien es la que su hijo o hija va a querer repetir.
¿Cómo puede ayudar la escuela a que mi hijo o hija haga amistades?
Las escuelas tienen herramientas reales para esto si usted las pide por su nombre.
- Un programa de compañeros une a su hijo o hija con un compañero de clase en el recreo, a la hora del almuerzo o entre clases. Muchas escuelas ya tienen uno, aunque no lo anuncien.
- Un grupo de habilidades sociales, a menudo a cargo de un consejero escolar o un terapeuta del habla, le da a su hijo o hija un espacio pequeño y con práctica para trabajar las habilidades que necesita una visita de juego.
- En EE. UU., si su hijo o hija tiene un IEP, pida que se escriban las habilidades sociales como una meta que se pueda medir, y no que se dejen como un efecto esperado de estar en un salón con otros niños. La ley federal de educación especial (IDEA) permite que el equipo atienda todas las necesidades educativas de un niño, no solo las académicas. Fuera de EE. UU., pregunte en la escuela de su hijo o hija qué permite su propio plan de apoyo.
- Pregúntele al maestro o a la maestra con quién se sienta su hijo o hija, con quién trabaja o a quién se acerca, porque esa información rara vez llega a casa por sí sola.
¿Cómo apoyo a mi hijo o hija si sufre rechazo o acoso escolar?
- Tómelo en serio desde la primera vez que su hijo o hija lo mencione, aunque la historia salga tarde o en pedacitos. Haga preguntas sencillas: qué pasó, dónde, quién estaba, si ya había pasado antes.
- Dígale a su hijo o hija con claridad que si lo dejan de lado o se meten con él o ella, no es su culpa ni una señal de que algo esté mal con él o ella.
- Avise por escrito al maestro, a la maestra o al consejero escolar, para que quede constancia, y pregunte cuál es el plan de la escuela, no solo si van a investigar.
- Conserve las amistades tranquilas que ya funcionan, como un club, un primo o una vecina, para que una semana difícil no se convierta en toda la imagen que su hijo o hija tiene de los demás niños.
- Deje que su hijo o hija marque el ritmo para volver a intentarlo. Algunos niños quieren hablarlo enseguida y otros necesitan primero distancia; las dos son formas normales de recuperarse.
Para empezar hoy
- Busque un club, una clase o un grupo hecho alrededor del interés favorito de su hijo o hija en este momento.
- Planee la próxima visita de juego de 30 a 60 minutos, con la actividad elegida de antemano.
- Pregunte al maestro o a la maestra de su hijo o hija si la escuela tiene un programa de compañeros o un grupo de habilidades sociales.
- En EE. UU., si su hijo o hija tiene un IEP, pida al equipo que escriba en él una meta de habilidades sociales concreta y que se pueda medir.
Una herramienta que usan las familias para esto
- Saying Hi (Saludar): un cuento corto con ilustraciones que le enseña a su hijo o hija a saludar, con una guía para enseñarlo. Un primer paso pequeño para integrarse. US$9.99, en inglés. Es una descarga (archivos PDF) que usted imprime en casa; no se envía ninguna copia impresa. Ver Saying Hi
Fuentes
- National Institute of Mental Health: Autism Spectrum Disorder.
- American Academy of Pediatrics, HealthyChildren.org: Why Bullying Hurts All Children, and What Parents Can Do About It.
- U.S. Department of Education: Individuals with Disabilities Education Act (IDEA).
Esta página es información general, no es un consejo médico. Hable con el médico de su hijo o hija sobre su caso.
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